I
horizontal, un león se pregunta
frente a su espejo se pregunta
sollozando
¿por qué piensan en música las nubes todo el tiempo?
II
frasca en la rama
cándamo panoja y combustible,
tángano húmedo raíz
de cuál árbol
III
cuando vuelvo la vista no está
parpadeo
otra vez
parpadeo
membranas de ojo cerrado
las abro, y no está
IV
cuantas van, gotas que empujan ayeres sin mañana
o mañanas de ayer huérfanas de hoy,
gotas de adentro, a presión laten húmedos
puñalcitos atravesados en el cielo
como nubes reflejadas en un charco
V
no sé si me despertó esta gota pesada
u otra cosa,
dormía boca arriba, y de pronto
los ojos se alzaron con un parpadeo repentino,
el techo apareció ajeno
con la bombita colgando del cable
desconocido casi para estos ojos lagañosos
que enseguida buscaron el reloj.
era temprano, si es que importa la hora.
VI
tarda mucho el cuello de un lado al otro
la cabeza de orejas contra los hombros,
son varias cabezas inclinadas
en abanico ascendente una y otra
y otra vez, en cascada fichas de dominó,
de domisí, de dominosé.
VII
un destino improvisado, un traje al sastre,
que cosía de balde a lo correveidile
y en el puerto puertas y portones
embarcado a cuenta gotas,
o patas de araña, arañitas de angustia
en el estómago y dónde sino
lastiman, lástima que afuera
gastríca la noche una garúa
de luces apagadas ó como hoy
sin luna, hasta mañana tampoco
VIII
incertidumbre
en cada letra
desde hace más que
hace mucho
incertinidad, dijo
a la mañana
con gusto a yerba mate
incertitud, en silecio
de acá para delante
una cuerda en forma de espiral
IX
La máquina que no da respuestas:
--¿Qué es el amor?
No se encuentran respuestas a la pregunta redactada.
X
nada imperceptible
un pez dos
por el agua-nube
que rebalsa mar adentro
XI
sean capaces de volar boca abajo
como hizo la mujer oceánica
que atravesó el desierto
sin que a los peces
nadar les importe
XII
enmarihuanado el lomo
lomo semeja una locomotora
ñomo-como-lomo: un tren con pañuelo
XIII
el párpado no perdona
y un teléfono interrumpe
una siesta por ejemplo
a la mitad trasplantado
vuelta al sueño
desde el colchón a la puerta de calle
cerrándose a portazos
y el eco telón de fondo
enchufado a la ventana
una siesta
yantar la tarde somnolienta
.
gonzalo rojas