"Oh! Cuántos soles
y oscuridad de silencios"
E. Mateo
no es que llegó un día y no avisó
un día te das cuenta que está ahí
dando vueltas como un espiral
de locura y encanto
la señora buscada en los encierros
llegó de a poco por donde se iban
los intentos de un andar atado
a la ocasión y su fortuna: un hechizo
puso un pie, después otro
y se acomodó en los rincones vacíos
con sus bártulos a cuestas
en silencio afuera y dentro
la señora encumbrada
de espanto
caminó bajo la sombra de la siesta
y esperó, soportó una primavera
de sueños de rutas de aire y de más
federico iglesias