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¿Quién de ustedes dijo que el pasado queda para atrás, eh?, usted o Usted?, uno de los dos dijo “que el pasado queda para atrás”, vamos a ver, usted, no Usted no, usted venga, ¿para dónde queda el pasado?, mejor cállese usted. ¿Por qué el pasado quedaría para atrás, y aún un por qué antes todavía, atrás de qué, atrás del tiempo o atrás en la espalda, en el rabo...? En la parte de atrás de la casa hay un patio para ir afuera no al pasado, en la parte de atrás del colectivo están los cinco asientos en fila, atrás mío hay una pared que no da al pasado sino a una habitación. Pero uno de ustedes dijo “que el pasado queda para atrás”, muy bien, a ver Usted, deme un ejemplo. Usted se puso de pié y miró para atrás, se masajeó la nuca y contó que los negros habían venido todos amasijados en las bodegas de los buques negreros, que venían a trabajar a las plantaciones y a las minas, contó que eso había sido hace mucho tiempo atrás. Usted cállese, lo interrumpí, no nos dé clases de historia. ¿Mucho tiempo atrás de qué, Usted?, fíjese Usted atrás de ese baúl, o atrás de la heladera de la cocina a ver si encuentra algún buque negrero colmado de escorbuto, fíjese Usted cuántas toneladas de algodón cosecharon hoy los negros en sus dieciocho horas de trabajo, fíjese Usted atrás de la biblioteca. Dése cuenta mi querido Usted que el pasado de quedar para algún lado, queda todo para adelante, Usted y yo tenemos todo el pasado por delante. ¿Ahora es usted el que no comprende?, bien. Recién Usted nos dio un ejemplo de un supuesto pasado que quedaba atrás; dónde estaba usted cuando Usted nos habló de los negros y todo eso?, usted estaría distraído y por eso ahora dice que no comprende, pídale a Usted que le explique de nuevo porque yo no tengo ganas, no sé si Usted querrá. Usted también se negó porque dijo que usted no comprendía porque no quería. Usted encendió un cigarrillo y me convidó uno. No gracias Usted, no fumo.
federico iglesias