hay algo del pasto que quiero reivindicar
algo que admiro
de los yuyos y plantines silvestres
de esas hojas que anidan tantas ramas
de las ramas que arbolean el jardín
de ese caos vegetal que me rodea
casi literalmente
vida que no se detiene jamás
una y otra vez acomete al espacio
que ocupa y puebla, coloniza en verdes
el fondo de una casa, nada más prosaico
y solo retrocede ante la maquinaria humana
que lo diezma y reduce a césped
una y otra, y otra vez…
F I