cuando silencio significa oír los detalles
que habitan de noche cada uno
aportando su cuota de presencia lejana
interrumpida
por la sirena que va cosiendo entre las calles
un zurcido de angustia
el rumor concentrado de un día
que da la vuelta, otra vuelta
y se va, a oscuras e iluminado, es decir
como un día que se acuesta
y espera soñoliento
en un ápice del existir
un silencio que segrega los sonidos
bajo su alfombra en compases balanceados
de esta infinidad de ruidos está compuesto
el silencio que habita la noche
y ese tren que lo atraviesa en dirección
hacia su yéndose en el único
registro de saberse ida y vuelta
federico iglesias