el sexto monte de este a oeste
era la referencia
para los navegantes
que entraban al estuario
pero yo nací del otro lado
en la otra orilla
de un río que no tiene
ganas de mirar atrás
y sin embargo el hechizo
en el aire las calles y música
como una mujer apenas conocida
su sonrisa de hace mucho
son tambores, y el tango compartido
y su voz marinera encantada
ciudad vieja y amurallada
quizás idilio: una tarea del amor
f. i.
19 de octubre 2013