la cabeza ganada por una idea que no termina de mostrarse
al principio es un reflejo
acto mecánico
ceremonia cotidiana
cargarse al hombro el morral de provisiones y salir a la
búsqueda
darse la cabeza contra la pared
una vez y otra hasta seguir
más allá de la pared
más acá de la cabeza
es decir, entre un límite y su posibilidad de pensarlo
ojos alerta
entrenados para percibir el detalle que oculta una presa de
valor
el paso en falso del enemigo
propio y ajeno
el movimiento que delata despojado de sus ropas que son
eufemismos
caretas para una vida que no es
hecha de sonidos apretados y repetidos
mal augurio
la trampa del camino hacia una huella de la mente
a mitad borrar
evadida de la forma que le impone un recuerdo visto desde
atrás
no hay caso
acomete el instinto de ponerse a trabajar
federico iglesias