“para que esta mentira, todaarda enteray de sus cenizas broteuna palabra que haga temblar la tierra.”
— Hay que esperar.
Eso dicen y repiten
como un mantra hueco
con sonrisas de piedra
los que nunca esperan nada
porque todo les fue dado
les llegó desde la cuna.
Como si el tiempo fuese
un remedio universal
capaz de curar la bronca
y anestesiar la resignación.
Nos piden esperar mientras
ajustan, venden, destruyen
y exhiben la crueldad
como botín de guerra.
Señores, hay que esperar:
como si estuviésemos en la sala
de un hospital sin médico
mientras el país se desarma
se desguaza como un auto
en un desarmadero.
Hay que esperar nos dicen
con la boca llena de promesas vencidas
mientras se juegan nuestras urgencias
en la timba financiera.
Hay que esperar
nos dice el Mesías
que mastica discursos
y escupe ruinas
sobre la mesa del pueblo.
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